viernes, 22 de julio de 2016

Máscara veneciana.Capítulo 17


Capitulo 17



Allegra no podía dejar de pensar en las cosas que habían pasado días antes de su boda. Después de reconciliarse ,por decirlo de alguna manera,con Ben las cosas siguieron un curso natural.El le pidió tiempo para acostumbrarse a ella y la pasión que compartían lo cual no resulto tan difícil ya que ella siempre se salía con la suya en el dormitorio.Alessandro y Ben cada día se llevaban mejor y ya tenían sus propios códigos cuando querían algo.Se veían tan felices juntos.Cualquier sacrificio valía la pena y eso implicaba no decirle a Ben que lo amaba.

La semana después de la reconciliación paso rapidisimo.La boda se llevo a cabo en una de las iglesias más importantes de Londres ,los invitados eran demasiados para Allegra pero no le importaba tanto.Los padrinos fueron sus padres y los testigos Grayson y Ambar quienes se veían muy enamorados.

Decidida a disfrutar de la boda y la fiesta alejo todos sus temores de su cabeza y alma.No importaba no poder decirle que lo amaba o en el peor de los casos que él no la amara, esta sería la única vez que se iba a casar y tenía que disfrutarlo.Con ese pensamiento lanzó el ramo de novias que fue a parar a las manos de Ambar,compartió una sonrisa cómplice con su amigo ya que planearon que el ramo cayera en manos de su novia. Más tarde la fiesta se desarrollo en la casa que Ben compro, Allegra se sorprendió de lo hermosa que era y le insistiría para vivir alli.Aun vestida con el traje de novia se giró y lo miró.

―Es hermosa―dio una vuelta como una niña―¿Vamos a vivir aquí?.

Se arrojó a sus brazos ante la mirada atónita de él.

―Si es lo que quieres―parecía cansado pero algo más le ocurría.

―Sí y ahora vamos a cortar el pastel―lo agarró de la mano y salieron al jardín.

Era como un sueño lleno de rosas blancas y demás flores del mismo color.Cuando los vieron todos aplaudieron y Allegra se pusó de puntillas para besarlo, le gustaba verlo así indefenso ante el amor. Tenía que ser dura si quería que su matrimonio funcionara.Cortaron el pastel y realizaron todas las actividades previstas.Una hora mas tarde subieron para cambiarse de ropa.

―Me encanto todo, gracias es una fiesta increíble.y... es hora de bailar―Ben la miraba fijamente.

Allegra era una niña, una adolescente que no vivió su etapa y era culpa de él.Y sus padres a decir verdad no habían ayudado mucho.Claro que como madre no podía reprocharle nada.Adolescente o mujer él no lograba definirla del todo.Pero en la habitación…era una mujer su mujer.Ella estaba concentrada en los botones del vestido cuando lo sintió a sus espaldas.

―Yo te ayudo―no podía formular más palabras ante la visión de su piel.

―Gracias, el vestido es hermoso.

―Sí.

―No estás muy comunicativo que digamos―su risa inundo la habitación―, pero por hoy te dejare tranquilo.Me cambio y bajamos.

―No―él la tomó en brazos besándola salvajemente.

Allegra enloqueció y le arrancó la ropa.La llevó contra la pared y como dos poseídos le subió el vestido mientras ella buscaba el cierre de los pantalones.Ella sabia que no estaban haciendo el amor, no en términos normales pero no le importaba.Lo que siguió a continuación fue una posesión salvaje, Allegra tenía el control de la situación y lo volvió loco.Cuando terminaron y él quizo hablar ella lo impidió hablando primero.

―Ven a la ducha conmigo.Necesitamos bañarnos si bajamos así… bueno sería una situación divertida.

―Si―de nuevo hablaba con monosílabos.

―Mañana te enseñare más palabras―se rió a carcajadas y el dibujo una sonrisa suave.

Cuando terminaron y bajaron Ben supo por como lo miraban que los invitados algo sospechaban.Allegra sonrió y les hablo a todos.

―Perdón por la demora estoy segura que entenderán―todos se rieron y Grayson habló.

―Te entendemos pero deja en paz al pobre hombre y vamos a bailar hermanita―le dio un beso en la mejilla a su marido y salió corriendo a los brazos de su amigo.

Una llamarada de celos lo consumía y aunque no tenía motivos aun así los sentia.Luego saludo a cada uno de los invitados quienes parecían sorprendidos de que el novio fuera él y no Grayson.

―Disculpa la sorpresa pero todos creíamos que esos dos se casarían por fin―dijo una mujer al saludarlo.Ben ni le contesto solo se limito a devolverle el saludo cortésmente.

Allegra también estaba saludando y de vez en cuando bailaba con los invitados.Grayson y Ambar estaban juntos cuando vinieron a saludarlo.

―Felicidades Ben, y prepárate porque los dos serán los padrinos en mi boda.

―¿Te casas? ―parecía no creer sus palabras.

―Pues si hombre.Me casó con mi hermosa Ambar―la miró y reconoció esa mirada, el también miraba así a Allegra.

―Será un honor ¿Allegra ya lo sabe?.

―Claro creo que ya lo sabía antes de proponérselo a Ambar―los tres rieron.

Horas más tarde se despedían de los invitados.Buscó a Allegra y la encontró con Alessandro en brazos.El niño estaba casi dormido.

―Hay que acostarlo Allegra―ella asintió.

Subieron a la habitación y dejaron a Alessandro dormido bajo el cuidado de Helen.Allegra lo tomó de la mano y lo guió a su habitación.Una vez dentro bajó la mirada pero no se daría por vencida.

―Ya estamos casados.Señor y señora Staci―reía como un niño con juguete nuevo.

―Si―lo miró y las carcajadas estallaron en ella.Se tiró a la cama y le regaló una mirada seductora.

―Ben vamos a cambiarnos y descansar.Ya adelantamos la noche de bodas así que recuperemos fuerzas.Puedes dormir tranquilo que no te atacaré.

Él se quedó sin palabras, como en toda la noche, no comprendía porque se mostraba con ese humor.Cualquier mujer en su situación estaría histérica por el comportamiento de su marido.Acostados en la cama ella se acomodó en sus brazos y le susurró.

―Hasta mañana y gracias por todo.

Allegra se durmió nada más apoyar su cabeza en el hombro de Ben.Él no podía dormir con ella así tan cerca con tantas emociones encontrads pero el cansancio por fin lo vencio.Despertó por la madrugada y Allegra ya no estaba en sus brazos, eso le molesto.Era irracional ya que solo se había movido sin intención de alejarse entre sueños.Bruscamente la movió a sus brazos y ella se despertó

―¿Qué haces? ―lo miró confundida.

―Te moviste de mis brazos.Ahora estas en el lugar que te corresponde.

Allegra lo miró un segundo y cerró los ojos mientras el sueño la demandaba.Sus palabras eran una clara advertencia pero también lo más parecido a un “te amo” que él se permitía por el momento. Sonrió ante la idea, todo saldría bien.

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