viernes, 9 de septiembre de 2016

Amor frágil.Capítulo 1




Capítulo 1
Milagros miraba a su alrededor y el lujo de la casa siempre la  impresionaba. Su vida era digna de una buena novela mexicana. De recepcionista a viuda de un millonario y muy pronto heredera del hombre más rico de Argentina. Cinco años atrás había sido muy ingenua con respecto a las cosas pero no se arrepentía de las decisiones tomadas. Las volvería a repetir una y otra vez con tal de ver a sus amigas felices.Que lejos quedaba la niña dulce y alegre que quería a todo el mundo.Una joven confiada que daba su cariño sin pedir nada a cambio.Era de esas personas optimistas a pesar de las circunstancias  y las perdidas.
—¿En qué piensas? —preguntó Evelyn.
—En lo felices que somos —dijo ella con una sonrisa.
Milagros adoraba a Evelyn y a pesar de la diferencia de edad entre ellas la sentía como una hermana.Ella era una mujer fuerte, inteligente y bondadosa.Era increíble que siguiera  siendo así después de las cosas que tuvieron que soportar en la vida.
—Gracias a ti —dijo su amiga.
—No me pongas en un pedestal como haces  siempre.
—¿Y cómo no hacerlo? Tú sacrificaste muchas cosas por nosotras. Jamás olvidaré que mí hijo está vivo gracias a ti.
—Adoró a mi ahijado —dijo ella abrazando al niño que venía corriendo del jardín.
—Alejo saluda a tu madrina y luego ve a la habitación con Mariel —la niñera llegoó y luego de despedirse de las mujeres el niño se fue a dormir la siesta.
—Mi ahijado por fin conocerá a su padre —dijo con una sonrisa sarcástica.
—Lujan llega en una hora con los papeles del ADN y el tema de las acciones de la empresa de tú difunto marido —dijo evadiendo el tema.
—Bien ya sabes que quiero esos papeles esta misma semana. Juan Linares ni se imagina la tormenta que vamos a desatar en Inversiones del sur. Por cierto su ex mujer regresó al país.
—Esa víbora.No entiendo cómo pudo casarse con esa mujer después del maravilloso matrimonio que tuvo con  la señora Marina  —dijo Evelyn con rabia contenida.
—Los hombres son débiles supongo y Melisa Campos fue muy hábil al engatusarlo. Pero t ranquila amiga. Ella pagará muy caro el daño que nos hizo. Tenemos todas las pruebas que demuestran nuestra inocencia.
—Nunca voy a perdonarla ni aunque se arrodille a mis pies.
—Dudo mucho que  pida perdón cuando nos encontremos. Más bien se llevará la sorpresa de su vida.
—Fue muy astuta al involucrarnos en el robo de información de aquel negocio. No es que justifique a Juan pero las pruebas contra nosotras eran irrefutables.
—Evelyn tienes un gran corazón pero como yo no lo tengo... Nada justifica la humillación de esos hombres. Puedo ser benevolente con Adrian y Genaro pero Juan… —dijo riendo.
—Eres incorregible —dijo su amiga.
—Y Adriel es el peor por tanto él será la frutilla del postre —dijo mirando como su amiga se ponía tensa—.Ten en cuenta que llevo cinco años planeando nuestra venganza.
—Y estoy de acuerdo en ella. Nada ha cambiado —dijo con convicción.
—Me gusta escuchar eso aunque a veces me preguntó si serás capaz. Con las acciones de Lorenzo voy a tener el cincuenta por ciento de la empresa de Linares. Una vez allí que empiece el show —dijo con mirada divertida.
A menudo Evelyn pensaba que esa era la coraza que Milagros tuvo que construir para ocultar sus emociones. Nadie podía culparla.
Después de ser despedidas de Inversiones del sur acusadas de traición fue Milagros quien hizo lo necesario para sobrevivir. Al principio pensaron que saldrían adelante pero cada vez que iban a una entrevista la sombra de Linares y su hijo Adriel lo arruinaba todo. Un mes después lograron conseguir  trabajo en una empresa de limpieza a las afueras del centro de la ciudad.
Todo parecía mejorar hasta que Evelyn enfermó y descubrió que estaba embarazada. Como si no fuera poco el embarazo era de alto riesgo debido a la presión alta de ella. Sumidas en la desesperación y con un bebé en camino, la aparición  de Lorenzo Granados fue un alivio. Lorenzo había buscado la manera de vengarse de Juan Linares debido a viejas rencillas relacionadas con una mujer:Ana.Esa mujer era la madre de Milagros. Sin nada que perder escucharon lo que ese hombre les decía y les ofrecía.
Lorenzo y Juan habían sido amigos hasta que Ana se puso en el medio. La mujer estaba enamorada de Juan pero este no podía ofrecerle nada ya que  ella era apenas una secretaria y él un empresario millonario. Cuando Lorenzo le propuso matrimonio ella se negó alegando que siempre amaría a Juan. Y lo había hecho. Cuando  murió Juan contrató a Milagros como recepcionista. El pasado era el pasado pero Lorenzo no lo olvidó nunca y la hija de su único amor era la venganza perfecta. Milagros era hija de Juan Linares, su única heredera. Él siempre había sospechado y en ocasiones pensaba que su amigo negaba el hecho. Si bien todo el mundo creía que Adriel era el único hijo de Juan, Lorenzo sabía que era adoptado. Como tenía acciones en la empresa de su ex amigo su objetivo fue convencer a Milagros de casarse con él y de ese modo ambos tendrían la merecida  revancha contra Juan. No le costó mucho ya que esa misma semana Evelyn tuvo una recaída. Sin pensarlo dos veces se casó con él y se dedicó a ser una buena esposa.
—Lorenzo fue muy generoso con nosotras al dejarnos algo en su testamento —dijo Evelyn sacándola de sus pensamientos.
—Si muy generoso el desgraciado.
—No hables así de los muertos —dijo Evelyn.
—Ay mujer  eres una ángel. Lorenzo no merece tú bondad. Él me utilizó y yo a él. Simple.
—Parecía un buen hombre —dijo ella.
—Nos engañó a todos. Traté de ser lo que quería pero para él jamás sería mi madre y tiempo después era como si creyera que era una fantasma de ella que venía a atormentarlo. Pero es parte del pasado y la verdad me da igual. Tenemos dinero y muy pronto ellos no podrán escapar  de nuestra venganza.
Evelyn entendía las palabras de su amiga pero sus miedos eran profundos. ¿Qué pasaría cuándo Adrian se enterará de la existencia de su hijo? ¿Sería ella capaz de vengarse del hombre que, muy a su pesar, seguía amando?


1 comentario:

  1. Buuuuuuuuuuuuueeeennooooooo, me quede patidifusa, que buen comienzo Daniela, parece que vos, al igual que las protagonistas salieron con los tapones de punta. Un abrazo.

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