jueves, 16 de febrero de 2017

Amor culpable.Capítulo 7


Capítulo 7


No fueron necesarias más palabras.Luján nuevamente no podía pensar solo quería ser la mujer que Genaro decía amar.Tomó el rostro de él entre sus manos y lo besó dulcemente pero la pasión no tardó en aparecer como en el pasado.

―Debemos detenernos ―dijo él sin aliento.

Luján sonrió y volvió a besarlo con más pasión que antes buscando la respuesta de él.Profundizó el beso y cuando la lengua de ella reclamó una reacción está no se hizo esperar.Genaro agarro con fuerza su cabello y reclamó ahora sus labios.Su boca hacía maravillas y apenas sintió como él la subía a la cama donde se desnudaron sin demora.

En el pasado sus encuentros habían sido realmente el encuentro de dos amantes apasionados y casi salvajes.No existió lugar donde no hicieran el amor y menos cuando llovía como en ese mismo instante.Luján miró al hombre que amaba a los ojos antes de que él la poseyera en cuerpo y alma.

―Por Dios ―dijo jadeante él al entrar en ella.

Genaro sabía que ella estaba disfrutando.Como siempre su pasión igualaba la de él.Luján se encontraba poseída por la pasión y cerca del orgasmo.

―Más ―susurró ella mientras las embestidas de él se hacían más salvajes.

―Me vuelves loco ―dijo besándola.

―Genaro por favor ―dijo ella desesperada.

―Lo que quieras amor ―dijo él llevando a ambos al clímax.

Sus respiraciones agitadas eran el sonido que acompañaba a la lluvia de la tarde noche.Pasaron muchos minutos para que él volviera a tierra.Aún unido a ella sentía sus estremecimientos.El cuerpo de Luján se negaba a calmar las olas de pasión que él le provocó minutos antes y ella sonreía como una tonta.Por el momento no quería pensar en nada.A lo lejos escuchaba el sonido de su celular,al diablo todo y todos.Lo único que importaba era estar con Genaro.

―¿Estás bien? ―preguntó el besando su mejilla.

Luján asintió con una sonrisa traviesa y lo besó hasta mecer dulcemente sus caderas encendiendo de nuevo sus cuerpos.

―Luján ―suspiró él.

El suspiro de Genaro parecía una protesta pero ella no le hizo caso.Volvieron a hacer el amor hasta caer agotados.El sueño los reclamó y por primera vez en mucho tiempo ambos duermieron tranquilos, en paz.

1 comentario:

  1. gracias Daniela se que me vuelvo repetitiva, ojala tuviera las palabra perfectas que pudiera escribir para demostrar lo contenta que me haces sentir cuando te leo, tambien tengo que insistir en que amo a Genaro, hasta el proximo

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