lunes, 4 de julio de 2016

Máscara veneciana.Capítulo 12



Los besos que comenzaron tiernos, suaves y seductores dieron lugar a una pasión que pareció quemarlos.Casi sin aliento Ben apoyó su rostro en el pecho de Allegra.

―Podría darte el mundo si me lo pidieras―se detuvó para mirarla a los ojos, al ver su confusión le dijo―.No me digas nada ahora, se que quedamos en ir despacio pero en estos momentos es cuando me trago mi arrogancia y acepto la verdad.

Allegra creía estar soñando su corazón se aceleró más y más.Si Ben le decía que la quería iba a morir de amor en ese momento.

―¿Qué verdad? ―volvió a rozarle los labios.

―Una que los dos sabemos pero que es tan increíble que no puede decirse en voz alta―ella sonrió y tomo su rostro para besarlo.

―Lo sé y por ahora está bien lo dejaremos ahí. No creas que no te entiendo,me pasa lo mismo y mis riesgos son mayores por nuestro hijo. Deberíamos dejar de hablar y que el tiempo marque nuestro camino.Pero no olvides que aunque sin decirlo hoy, aquí en esta cama admitimos lo que sentimos.No hay vuelta atrás en eso Ben.

―Princesa estoy de acuerdo dejemos de hablar―la otra parte no quería comentarla porque sus emociones lo embargaban.

Hacer el amor con él fue como lo recordaba pero cien veces más poderoso. Tenían tiempo para explorar sus cuerpos y sensaciones. Ben la hacía llegar al clímax con una maestría que la dejaba sin poder respirar.La ultima vez él se le unió y ambos ardieron en un fuego que si bien amenazaba con quemarlos parecia no querer apagarse.

Allegra no dijo palabras,él la abrazó y durmió sin poder evitarlo.Ben miraba por la ventana mientras acariciaba la espalda de su mujer.En unos días seria suya legalmente, sonrió al pensar en que ella desaprobaría sus pensamientos.Allegra no se revelaba abiertamente a su carácter posesivo y controlador pero sabía que era así.Sería muy cuidadoso con ella si quería enamorarla, allí en sus brazos aspirando su aroma sentía que el corazón se llenaba del amor que le daba.Ella lo era todo y sin saberlo le había dado todo lo que una vez soñó.

Allegra sintió una caricia en la espalda, eran los dedos de Ben subiendo y bajando.La estaba volviendo loca y se vengó dándole besos en su pecho.Ben suspiro antes de tumbarla debajo de él y darle un beso.Ella sumergió sus manos en el cabellos negro y lo atrajó para un beso que inicio el resto.Allegra enloqueció y cada vez le exigía más a Ben no le bastaba con eso lo quería más cerca, más profundo hasta que el clímax los arrastro a los dos.Ben habló con los ojos cerrados.

―Me mataste―su risa llenó la habitación y ella no tuvo más remedio que aceptar la realidad.

Lo amaba y secretamente sabia que el también sentía lo mismo.Pero le otorgaría tiempo para que lo admitiera.Sus cartas eran perfectas y saldría victoriosa en este juego, Ben no tenía armas contra ella.

―Quizás tengas que pensarte lo del casamiento ya que tienes que compensarme por cinco años sin ti.

Salió de las sabanas y se paró desnuda ofreciéndole la mano.Lo llevó a la ducha y volvieron a hacer el amor de una manera más salvaje.Ambos dejaron claro su posesión pero sin palabras ya habría tiempo para decirlas.

Por la tarde Ben se marchó a su hotel a buscar sus cosas y ella hizo lo mismo.Dos horas después Allegra y Alessandro esperaban a Ben en el salón, su hijo se removió impaciente en el sofá y corrió hacia la puerta.

―Papi llegaste―levantó a su hijo en el aire y los abrazó para encontrarse con la mirada fascinada de Allegra.

Comieron hablando de sus planes y de la nueva casa.

―La casa les encantara es inmensa y hermosa.La compré hace varios años cuando estudiaba en Londres.

Allegra se acercó a su hijo nariz con nariz y le dijo.

―Nos encantara ¿No es así?

―Si ya quiero ir a Londres―dijo el niño.

―Mañana viajaremos en mi avión privado y por la tarde nso estaremos instalando.Luego pueden hacer los cambios que quieran pero el diseño es bastante agradable―Ben estaba realmente emocionado.

Allegra asintió ya que no le importaba el diseño como el bien dijo con el tiempo haría cambios.Su plan de enamorarlo estaba en marcha solo necesitaba su cercanía y por las noches su cama.Sin poder evitarlo sonrió, él la miró.

―¿Qué pasa? ―preguntó curioso ante su sonrisa.

―Soy feliz ―dijo ella.

Acostaron a Ben y se retiraron a la habitación de Allegra.Cuando se miraron la pasión volvió a saltar entre ellos.No lo pudo evitar sin decir palabra la tomó entre sus brazos besándola y la colocó en la cama. Allegra tenía un vestido negro que Ben levantó desesperado.Segundo después estaba en su interior y el clímax no tardo mucho, ella gritó su nombre mientras él con un último empuje culminaba poderosamente.Preocupado por lo salvajemente que se amaron le pregunto viéndola con sus ojos cerrado.

―Lo siento yo…―no pudo terminar ella le puso un dedo en los labios.

―Estoy bien Ben, eres un salvaje―las carcajadas salieron de ella y él se unió.

―Disculpa princesa como recompensa te preparare un baño de espumas.

Minutos después estaban en la bañera rodeados de espuma y abrazados.Salieron y se acostaron en la cama, de nuevo en sus brazos. Allegra suspiró y se quedó profundamente dormida. Ben la estrecho más cerca y le susurró.

-Te amo princesa.

Cuando Allegra lo escucho dormir le dijo suavemente.

―Yo también te amo Ben.
Ambos durmieron abrazados por la mañana una nueva vida los esperaba.

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