jueves, 26 de mayo de 2016

Máscara veneciana.Capítulo 5




Capitulo 5



Grayson insistió en que la reunión con Benjamín Staci se hiciera en la casa de Allegra así también podían organizar el cumpleaños de Alessandro. Ella accedió ya que quería celebrar una gran fiesta para su adorado hijo.

El viernes por la tarde Allegra, su hijo y Grayson llegaron a Cambridge, en pocas horas organizaron la fiesta para el sábado por la tarde.

―Gray esto es demasiado y que lógica lleva esta fiesta de cumpleaños hay magos, súper héroes, princesas y ¿Esas personas se van a vestir como los personajes de Harry Potter? ―se giró mirando a las personas que animarían la fiesta.

―Mi ahijado tendrá la mejor fiesta del mundo Allegra y todas esas cosas les gustan a los chicos.Las princesas son para las niñas , quiero que desde niño les de buena impresión a las chicas ―sonaba muy convencido por lo cual su amiga se quedo sin palabras.

―Si tú lo dices ―reía ante el discurso de Gray.

―Quería comentarte que tendremos la reunión con Staci el lunes por la mañana y como te comenté quiero que sea aquí. El domingo ultimamos detalles.

―Hay pocos detalles que faltan acordar lo que nos llevará más tiempo es presentarle un proyecto para el hotel en Cambridge.

―Voy a parecerte paranoico pero ese italiano estaba como obsesionado con el hotel aquí.

―Le gustará Cambridge. ¿No le preguntaste si tenía familia aquí? Quizás tiene una novia.No encontré fotos de él en internet ni tiene cuentas en las redes sociales.

―Toda su familia está en Italia y no tiene novia.Las redes sociales no le interesan―antes de que Allegra hablara dijo―.Ambar averiguó todo.

―Despreocúpate mantendré a ese italiano lejos de Ambar ―prometió ella.

―Gracias es que me siento como un adolescente , no sé cómo actuar ni como hablarle.Sufriré un colapso si no es mía.

―Ven aquí Gray ―dijo Allegra abriendo los brazos hacia su amigo.

Estuvieron unos minutos abrazados y luego cenaron mientras Alessandro le preguntaba cómo sería la fiesta a su padrino. Luego de la cena Allegra subió a acostar a su hijo.

―Hasta mañana Alessandro ―le dio un beso pero el niño tomo las manos de su madre y le preguntó.

―¿Papá vendrá a mi fiesta? ―dijo el pequeño con un brillo en los ojos.

―Mañana hablaremos de eso mi cielo ahora duerme. Te quiero mi bebé.

―Yo también mamá ―se dieron un abrazo y Allegra salió de la habitación.

Durante cinco años fue capaz de no pensar en el padre de Alessandro y la apasionada noche en que lo concibieron. Sabía que jamás se olvidaría de esa noche y cuando quería salir con alguien todo se arruinaba ante el recuerdo de ese hombre y sus increíbles ojos negros.

Acostada en su cama volvió a revivir todo como tantas veces lo había hecho tratando de recordar detalles de su misterioso amante. No podía dejar de preguntarse qué hubiera pasado si se hubiesen sacado las máscaras. Esas dudas pertenecían al pasado y volver a Cambridge más la pregunta de su hijo la perturbaron toda la noche. Se despertó a las tres de la mañana y buscó un libro para leer. Mientras lo leí su mirada se desvió hacia una caja sobre el armario cuyo contenido conocía muy bien.

Abrió la caja y sacó la máscara veneciana que había usado pensando que nada podría salir mal. No es que se arrepintiera de tener a su hijo pero la pregunta que le había hecho si la hizo consciente de que lo privó de su padre o de tener un padre.

Sin poder dormir bajo a su estudio a revisar algunos papeles sin darse cuenta que llevaba la máscara en la mano. Al darse cuenta la dejó en el escritorio y revisó los proyectos que el lunes le presentarían a Benjamín Staci. De nuevo al pensar en aquel hombre la invadieron sensaciones que no tenían explicación, seguramente tenían que ver con Grayson y Ambar.

Dejo los papeles y decidió ir a dormir, una vez en la cama pensó que la felicidad de Grayson lo era todo y si tenía que seducir al italiano lo haría.

―Prepárate Benjamín Staci nadie se interpone en la felicidad de mi mejor amigo ―y se sumergió en un sueño profundo imaginándose como sería ese hombre.

Por la mañana los preparativos para el cumpleaños eran parecidos a una boda. Allegra reía mientras veía como Gray organizaba las cosas.Los regalos de Alessandro llegaron casi al mediodía como estaba planeado. Alessandro no era un niño común, muy pronto Allegra descubrió que su hijo era más inteligente que los niños de su edad y en el jardín lo confirmaron pero no dejo de ser un niño dulce y sensible. Por eso no la sorprendía la pregunta de la noche anterior más cuando todos sus amigos tenían padre o padrastros.

―Allegra hija ¿Cómo estás? ―dijo su madre entrando en la casa con su marido

―Hola ―dijo y los abrazo a ambos―.Creí que llegarían más tarde

―Conseguimos el regalo perfecto y vinimos a disfrutar de los dos ―Colin sonreía al ver a su hija

―Gracias espero que no hayan exagerado. Ni me quiero imaginar lo que Gray le compró a Alessandro ―ella sospechaba que le compraría un pony o un caballo árabe.

Allegra y sus padres disfrutaron de un almuerzo en donde hablaron de todo lo ocurrido en el viaje que Colin le regaló a Francesca para su cumpleaños. El comienzo del cumpleaños de Alessandro se desarrollo según el impecable plan de Gray, Allegra sentía que su mundo era perfecto mirando a las personas que mas amaba reunidas con ella. La tarde era hermosa con tantos niños jugando y Alessandro como único rey de la fiesta, Gray le había comprado hasta una corona.

―No debiste traerle esa corona de rey Gray se le van a subir los humos ―dijo Allegra bromeando.

―Para mí es un rey y necesitaba su corona. Cuando le entregué sus regalos me pregunto si su papá le había mandado alguno.

―Ayer me preguntó por su papá ―Allegra no podía esconder la tristeza en su voz. ―¿Qué voy a hacer Gray?.¿Cómo le voy a explicar que no sé quién es su padre?.

―Verás que se le olvida en unos días ―trataba de tranquilizarla pero ni él era tan optimista.

―Eso sólo retrasaría lo inevitable algún día tendré que contarle como fueron las cosas ―angustiada miro a su hijo jugar entre sus regalos.

La fiesta termino y cuando los últimos invitados se fueron Allegra fue a ver a Alessandro a su habitación donde el niño dormía apaciblemente.Mirándolo se dijo que nada le importaba más que la felicidad de su hijo y si él quería un padre se lo conseguiria.Con esa idea en la cabeza se durmió tranquila ahora que tenía un plan.

La mañana del lunes la sorprendió sola ya que sus padres querían llevar de compras a Alessandro y no pudo decirles que no. Miró su reloj y se dio cuenta que Gray llegaría pronto pero no sabía si con Staci.Eran casi las diez de la mañana y al buscar un informe sobre el escritorio se dio cuenta de que se había olvidado allí la máscara veneciana. Sin pensar tomó la máscara en sus manos y miles de recuerdo vinieron a su mente entonces decidió ponerse la máscara.Se encontraba de espaldas a la puerta cuando escuchó que alguien entraba.

―Gray me sigue quedando bien como hace cinco años ¿No crees?.

Pero Gray no venia solo a su lado estaba un hombre alto, algo moreno y con unos ojos negros tan profundos como los que conoció hace cinco años.

―Hola princesa ―dijo Ben quien inmediatamente reconoció a la mujer con la que cinco años atrás compartió la mejor noche de su vida.

―Tú ―dijo Allegra antes de que todo a su alrededor se volviera oscuro.