miércoles, 18 de enero de 2017

Amor culpable.Capítulo 1





Capítulo 1

Dos años atrás
Milagros estaba frente a los ventanales de su estancia mirando el pequeño lago mientras el sol daba paso a la noche.

—¿Por qué las cosas siempre se tienen que complicar? —preguntó sin esperar respuesta pues estaba sola o eso creía.

—No puedes solucionar todo.Luján y Genaro tienen un largo camino por delante—dijo Adriel casi susurrando las palabras en su oído.

Estaba cansada, nada de lo que había planeado para esos dos se iba a poder llevar a cabo.Como si Adriel sintiera su cansancio la rodeó con sus brazos y ella no lo impidió.

—Tenemos que ayudar a Genaro y después nos vamos de vacaciones a Italia —dijo él.

—Lo ayudaremos , sólo espero que Luján no se aleje aún más de él cuando sepa que tiene una hija —dijo cerrando los ojos.

—Hace cinco años todos cometimos errores y llegó el momento de pagarlos —dijo él poniéndola enfrente suyo.

—Adriel tú todavía no pagaste nada pero te aseguró que vas a pagar —dijo ella acariciando su mejilla con una gran sonrisa.

—No es nuestro momento pequeña — dijo él usando ese modo cariñoso que tanto le gustaba en el pasado.

—Es verdad.Le dije a Luján que le daría dos años de descanso y después me metería para que se arregle con Genaro y creo que con lo que se viene es mejor que este alejada de él.

Milagros volvió a mirar el lago sonriendo mientras los fuertes brazos de Adriel la sostenían.Era un juego peligroso pero la tentación era muy poderosa y habían cosas que eran inevitables como su amor por él.



En la actualidad
Sentada en su despacho de Inversiones del Sur Luján pensaba en los hechos sucedidos desde su regreso a Buenos Aires.Había esperado dos años para llevar a cabo su venganza.Evelyn y Milagros seguían sus vidas como si nada hubiese ocurrido, al parecer la felicidad las cegaba.Pero ella era distinta y la espera había terminado.Juan Linares estaba completamente recuperado de su enfermedad y Evelyn había tenido a su hermoso bebé.

Su puesto en Inversiones del Sur le encantaba ya que había conocido a Leandro Valente quien se ocupaba del departamento legal de la empresa y además se convirtió en su gran amigo.Lo malo es que ambos estaban bajo el control de Genaro.

—¿En qué piensas amiga? —preguntó Leandro.

Luján sonrió al verlo ya que por lo visto estaba tan sumida en sus pensamientos que ni se dio cuenta de su entrada.

—Venganza —dijo ella.

Él asintió ya que conocía muy bien los planes de la joven.

—¿Cuándo empezamos? Espero que pronto no imaginas las ganas que tengo de ayudarte.

—Tenemos las cosas muy fácil ya que Milagros esta en Italia con su padre y Adriel.Me dio dos años de plazo para arreglar las cosas con Genaro.

—Se está por cumplir ese plazo pero tú verás cómo lidias con ella, a mí la gran jefa me da pánico¿Y Adrian? —preguntó él.

—Está fuera de la venganza.Hace demasiado feliz a Evelyn —explicó ella

—Vamos por Genaro —dijo él sonriente.

—Toda mi venganza se centra en Genaro.No voy a estar en paz hasta vengarme.

—Y después….

—No lo sé —dijo ella suspirando—.De por sí ya fueron dos años difíciles estando tan cerca de él odiándolo y… —la risa de Leandro interrumpíó sus pensamientos .

—Y amándolo sobre todo ¿Cómo haces mujer? Yo en tú lugar mandaría todo al diablo y me iría a una isla con mi hombre.

—Tú ya tienes a tú hombre ¿Qué diría Nahuel si te escucha hablar así? —dijo ella riendo.

—Tienes razón pero él no es celoso sabe que lo amo.Por cierto esta noche cenamos con él.

—Genial hace mucho que no lo veo ¿Cómo le fue en su viaje?

—Bien como siempre pero cada vez me resulta más difícil estar lejos de él.Entiendo que es un empresario éxitoso, multimillonario y bla bla bla pero a veces no doy más.

—Lo amas mucho y es lógico que lo extrañes tanto.No sabes cómo te envidió.

—Luján deberías salir con alguien ya pasó demasiado tiempo.Eres una rubia despampanante mujer, no puedes seguir sola.Estás hecha para el amor, hijos ,en fin el pack completo.

—Mi vida está detenida y hasta que Genaro no pague por lo que hizo no puedo pensar en mi futuro no veo nada más que mi venganza —dijo al borde de las lágrimas.


Leandro se acercó a ella y la rodeó.Ella suspiró aliviada en los brazos de su mejor amigo.Cerró los ojos disfrutando de la paz que él le brindaba.Era como el hermano mayor que nunca tuvo.Se apartaron un poco y él acarició su mejilla.Luján abrió los ojos y se encontró con la mirada furiosa de Genaro en la puerta.

1 comentario:

  1. Gracias Daniela por esta nueva historia, un poquito de Milagros es bueno para mi salud, ya que llevo un mes con gripe, te mando un abrazo y espero entusiasmada el proximo, ah me gusta que Genaro se ponga un poco celoso o mucho jaja, besos

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