domingo, 21 de agosto de 2016

Máscara veneciana.Capítulo 26


Capitulo 26

Ben preparó la bañera para lo que debería ser un momento relajante pero la pasión los invadía.Como en otras ocasiones las caricias siempre empezaban de manera inocente pero no tardaban en tornarse sensuales y provocativas.Allegra tenia miles de preguntas en su cabeza que pedían ser respondidas.

―Gracias por esto es muy relajante.Ben ¿Cómo te enteraste que estaba aquí?.

Ben se puso serio al darse cuenta que tendría que contarle su encuentro a golpes con Grayson.

―Grayson me lo dijo.

―¿Qué pasó?.Por tu tono sospecho que no fue una charla cordial.

―Lo golpee en la cara.

―¿Qué? ―ella se dio vuelta visiblemente enojada.

―Déjame explicarte lo que paso.Cuando llegue a Londres sabia que a la única persona que le dirías dónde estabas era a tú mejor amigo.

―Eso no justifica que le pegaras.

―Nada lo justifica.Había visto fotos de Thomas Lark con su misteriosa acompañante en Atenas y la revista decía que eras tú.Cuando llegue a la casa de Grayson y le pregunte dónde estabas me dijo y cito sus palabras “ Pero es que no lees las revistas”.

―Y por eso le pegaste.

―Si.Luego le pedí disculpas y charlar con él me tranquilizo un poco.Ambar me dio una bofetada también.

―Te lo merecías.¿Me abrazas?

―Siempre pero tengo una sorpresa para ti.Ya vengo, espérame con los ojos cerrados.

Ben tardo unos minutos en volver y al sentirlo entrar en la bañera Allegra abrió los ojos.No podía creer que Ben trajera en sus manos las máscaras venecianas que usaron cinco años atrás.

―Sorpresa. ¿Qué te parece?.Cuando estuve en Roma la busque en mi casa.

―¿La guardaste todos estos años? ―le era imposible contener las lágrimas.

―Además de mis recuerdos era lo único que tenia de esa noche.Pontela.

Allegra hizo lo que el pedía.Ben también se colocó su máscara y fue como volver el tiempo atrás.

―Esta vez cuando hagamos el amor no voy a perderte por la mañana.

―Nunca más nos separaremos.

―Te amo princesa.

―Te amo Ben.

Ben llevo a Allegra a la cama donde la vio dormir en sus brazos.El amanecer aun estaba lejos y lentamente le sacó la máscara y la dejo en la mesita de luz.La abrazó fuerte a su lado como si de esa forma nadie pudiese separarla de él.Allegra se removió a su lado.

―Ben ¿Qué pasa?.

No quería mentirle.Esto era un nuevo comienzo para ellos y era ilógico tener dudas después de la forma en que hicieron ella amor.

―¿Que hacia Thomas Lark aquí?.

―¿Estas celoso? ―ella parecía encantada mientras se incorporaba para verlo de frente.

―Allegra contéstame―dijo en tono brusco.

Ella se rió a carcajadas en su cara.Ben le dijo.

―Esto no es objeto de broma.Eres mi esposa eres mía y te advertí que no lo olvidaras.

―Si fuese otra mujer te mandaría al diablo pero te amo desesperadamente. Thomas Lark está en Atenas por un viaje de negocios, nos encontramos en el aeropuerto y me pidió consejo sobre un tema personal eso es todo.

―¿Qué tema?

―Está enamorado de su secretaria pero ella no quiere tener nada con él por la diferencia social.Siguió los consejos que le di en el aeropuerto y funciono.Solo vino a agradecerme e invitarme a su boda.

―Yo... ―Allegra le puso un dedo en los labios

―Shh sé que no dudas de mí pero tienes que controlar tus celos o nuestro matrimonio no funcionara y yo tengo que dejar de provocarte.

―Perdóname pero tenía que saber que hacia aquí.Cuando llegue estabas despidiéndote con un abrazo y me quede paralizado.

―Bueno pero que no se te haga costumbre querer matar a todo el que me abraza ¿Si?.

Allegra estaba hermosa con su cabello húmedo y una sonrisa enorme en el rostro.Su esposa lo sorprendía siempre y esa noche no era la excepción.Ben gimió cuando ella se puso a horcadas en sus piernas y lo tomó en sus manos para guiarlo al placer.

―¿Qué haces? ―él cerró los ojos ante el creciente extasis.

―Lo de dejar de provocarte me va a costar un poco,soy una mujer muy voluble ―dijo riendo.

Allegra se limito a besarlo y empezar a moverse hasta que ambos llegaron al paraíso.Ella le hizo el amor de una manera tan dulce y salvaje, se sentía tan complacido y orgulloso de ser el hombre que le había enseñado a hacer el amor.Pegada a su pecho y aun unidos ella le dijo.

―No te imaginas cuanto te amo―él la miró con lágrimas en los ojos.

Ella le secó las lágrimas con suaves besos.

―No sé que hice para merecer una mujer como tú pero le agradezco a Dios por tenerte en mi vida.Te prometo que te haré feliz y cuidare de nuestro hijo.Te amo eres el amor de mi vida.

―Eso es lo que toda mujer quiere escuchar del hombre que ama.Te amo Ben.

Apenas terminaron de decir esas palabras ambos se abrazaron agotados y el sueño los venció.

No hay comentarios:

Publicar un comentario