martes, 31 de mayo de 2016

Máscara veneciana.Capitulo 6




Capitulo 6



Poco a poco Allegra recobro la conciencia y abrió los ojos para encontrarse con rostro inexpresivo de Gray quien al verla despierta se sentó en la cama.

―¿Cómo estás? ―su tono era una mezcla de preocupación y enfado.

―¿Qué paso? No recuerdo nada. Tu entraste con…―su voz se quebró al recordar al acompañante de Gray.

-Allegra primero cálmate-dijo abrazándola mientras caían lagrimas del rostro de ella.

―Es el Gray,el padre de Alessandro―casi ahogándose con las palabras y buscando el consuelo que solo su amigo podría darle.

―Querida no puedes estar segura pasaron cinco años. Por favor dime que no lo reconociste-la miro y vio que no había error alguno.

―No sabes como me gustaría decirte que no pero es él―trato de calmarse para explicarle como lo había reconocido.

―Es imposible que estés segura de que es el mismo hombre de hace cinco años atrás.

―Su tatuaje en el cuello ¿Lo viste? ―le preguntó Allegra.

―Si es bastante visible pero ¿Qué tiene que ver eso con…?-Gray no pudo terminar de formular la pregunta porque recordó la conversación que tuvo con Allegra la noche de la fiesta.

―Es la noche más maravillosa de mi vida y escucha bien ¡Me enamore! Ese hombre es el sueño de toda mujer, sus labios su cuerpo y…―suspiro antes de seguir―.Su tatuaje Gray

―¿Qué tatuaje? ―preguntó.

―Tiene un tatuaje en el cuello, es un ideograma chino que representa el fuego, me voy a hacer una igual así jamás olvido esta noche.

―Hubo promesas eso suena muy bien princesa.

―Sólo le dije que me haría el mismo tatuaje de él nada más no te preocupes.

Volviendo al presente Grayson no salía de su asombro ahora entendía bien todo, evidentemente Ben Staci era el padre de Alessandro. Allegra tenía el mismo tatuaje hecho después del nacimiento de su hijo.

Allegra seguía sin poder concebir la idea de que el hombre de la fiesta de mascaras, el padre de su hijo, estaba en su vida de nuevo.

―Gray abrázame por favor―más lágrimas cayeron en su rostro y Gray intento consolarla pero no veía como lograrlo.

-Nada malo va a pasar. Si ese hombre te reconoció entonces hay que hablar con él y contarle de inmediato que tiene un hijo así evitamos problemas. Cuanto antes lo sepa mejor así arreglamos todos los asuntos legales. Bajaré a hablar con el tu recuéstate y descansa.

Grayson bajó preocupado y enojado a enfrentarse a Ben quien estaba sentado en el sofá negro con la máscara veneciana de Allegra en sus manos. Gray entró y se sentó enfrente para comenzar la charla.

―Antes que nada quiero decirte que se perfectamente lo que pasó entre Allegra y tu hace cinco años. Voy a tratar de ser lo más claro posible contigo Ben, ella es mi mejor amiga la quiero como una hermana y no voy a permitir que le hagas daño.

―¿Por qué le haría daño Grayson? ―su mirada estaba llena de preguntas intuía que algo pasaba por el tono que Grayson utilizo.

―Lo que pasó en aquella fiesta no me interesa es la vida de Allegra y aunque tenía dieciocho años era consciente de lo que hacía.

―No sabía que era tan joven ―admitió con voz quebrada

―Me lo imaginaba, por lo poco que te conozco se que eres un hombre de honor muchas personas me hablaron bien de ti.

―Tengo que hablar con ella. Creí que jamás la vería de nuevo pero si ¡diablos ni siquiera sabía su nombre! ―dijo Ben casi gritando.

―Ben tu aceptaste las reglas que ella estableció esa noche no puedes quejarte ahora porque te la encontraste por casualidad.

―¿Se encuentra mejor? ―realmente se encontraba preocupado por ella, Gray tome aire para poder continuar hablando.

―Si está mejor pero por su salud prefieró que hables con ella más tarde cuando este más tranquila―Ben pareció aceptar sus palabras.

―Hay algo más que no me dices ¿Qué es?.

Pero Grayson no pudo contestar porque en ese momento entro corriendo Alessandro a sus brazos. Ben se quedo paralizado al ver al pequeño de no más de cinco años, pelo negro y ojos oscuros como la noche tan parecidos a los suyos. El mundo pareció detenerse cuando el pequeño se dio vuelta y lo vio, se dirigió hacia él y con una sonrisa le preguntó.

―¿Quién eres tú? ―Ben no salía de su asombro ese niño tenía sus ojos. Buscó con desesperación la mirada de Gray.

―Alessandro ven aquí. Me alegra que hayas venido a verme pero no puedes entrar corriendo al estudio sabes que aquí tu madre y yo trabajamos. Ahora dime ¿Dónde están tus abuelos?

―Bajando las compras, te traje un regalo tío.

―Gracias rey lo veré más tarde ahora vete con tus abuelos cuando termine iré a verte.

―Si tío―abrazó al pequeño quien luego salió corriendo ante la mirada incrédula de Ben.

―¿Es tu sobrino Grayson? ―preguntó todavía sorprendido.

―Es mi ahijado. El hijo de Allegra. Tu hijo ―sentenció Grayson.

Ben se quedo petrificado mirando a Grayson no sabía que preguntarle. Tenía miles de preguntas pero ninguna importaba más que el hecho de que tenía un hijo.

―¿No tienes preguntas? ―lo miró esperando que negara su paternidad

―Soy un hombre de honor Grayson. Negar que ese pequeño es mi hijo seria como negar la verdad más absoluta.

―Muy bien porque un análisis de ADN lo probaría si tuvieras dudas. De todas maneras haremos el análisis y cuando Allegra se encuentre mejor charlaremos sobre diversas cuestiones referidas a tus derechos y obligaciones como padre.

―Grayson todos esos temas los hablare con Allegra con nadie más―sus ojos negros destilaban rabia ante ese inglés que se creía con derecho a manejar asuntos que sólo le concernían a él y la madre de su hijo.

―Te advertí que no le harías daño ella ya sufrió mucho y... ―no pudo terminar de hablar porque con un tono seco Ben lo corto.

―No es mi intención hacerle daño a ella o a mi hijo. No necesito que me cuentes más lo que necesito saber Allegra me lo contara.

Su nombre cuantas noches había soñado he imaginado un nombre para aquella mujer. Todos esos años se obsesionó con sus ojos, su piel su pelo y su aroma a violetas. La tenia de vuelta en su vida y esta vez no la dejaría escapar.Se levanto del sofá y le dijo a Gray.

―Vendré mañana a ver a Allegra.Antes tu me advertiste que no permitirías que le haga daño y ahora yo te digo algo, no voy a permitir que te entrometas entre mi mujer y mi hijo.

-¿Tu mujer? ¿Pero es que estás loco?.Apareces cinco años después y la proclamas tuya―.No puedo creer esto ―dijo sin salir de la conmoción.

―Ya me oíste y no quiero tener que repetirlo, hasta mañana Grayson Parker.

Grayson miró como Ben se marchaba pero sabía que los problemas llegaban en una sintonía perfecta

―Demonios―exclamo sentándose frustarado.

Subio a ver a Allegra quien dormía gracias a un tranquilizante y luego se dirigió a hablar con sus padres.Colin y Francesca estaban en el invernadero tomando té cuando lo vieron llegar con la preocupación marcada en el rostro Colin fue el primero en preguntar.

-¿Grayson qué ocurre?.

-Hoy por la mañana invite a un inversor italiano a almorzar para que Allegra y yo le habláramos de un proyecto en el que esta interesado. Se llama Ben Staci y es el padre de Alessandro.

Colin parecía no reaccionar ante la noticia y Francesca se levanto dirigiéndose a Gray.

―Dios mío Gray ¿Cómo es posible?.

―Los detalles no son relevantes lo importante es que ambos se reconocieron. Hable con él y no niega ser padre de Alessandro pero su actitud no me gusta nada me establecí como mediador y lo rechazo tajantemente.

―Yo soy el padre de Allegra a mi tendrá que escucharme―su voz sonó grave y amenazante.

―¿Qué dijo Allegra? ―Francesca no salía de su asombro.

―Cuando lo vio se desmayo y no hablo con él, llame al doctor y está bien le recomendó tomar una pastilla para dormir.

Colin le dio una palmada en el hombro y le dijo.

―Gracias por cuidar de nuestra hija, eres un buen hombre y eres como nuestro hijo.

―Y yo los quiero como si fueran mis padres pero no me agradezcan siento impotencia ante la situación. Es Allegra quien a fin de cuentas tomará las decisiones sobre el futuro de su hijo.

―La salud de mi hija está por encima de todo―Francesca solo podía pensar en Allegra.

―Los entiendo pero no creo que Ben Staci quiera tratar con nadie más que con Allegra lo dejo muy claro.Apenas vio a Alessandro supo que era su hijo ni siquiera vacilo cuando se lo dije.

Los tres quedaron en silencio pensando en Allegra y cuales serian sus decisiones por la mañana. Su madre subió a verla y se encontraba dormida parecía relajada aunque bien sabía que su niña tendría que enfrentar muchas cosas difíciles.

La noche dio paso a una soleada mañana de invierno. Allegra se despertó y después de estar lista bajo con su hijo de la mano a desayunar. Al mirarlo no pudo evitar buscar rasgos de Ben en él y los encontró todos pero en lo que más se veían parecidos era en los ojos. Alessandro había heredado esos impresionantes ojos negros, tan oscuros y profundos.

Princesa... la había vuelto a llamar así como aquella noche. Su cuerpo se lleno de sensaciones que hasta ese momento se hallaban dormidas como en un letargo. Ben Staci era muchas cosas en su vida: un desconocido, el padre de Alessandro y el hombre que deseo para ella durante todos esos años. Sabía que el vendría para hablar sobre su hijo pues Gray se lo dijo pero cuando entró al estudio y lo vio en su sofá negro toda su seguridad fue a dar al piso.

―Hola princesa―dijo acercándose lentamente hasta quedar a pocos centímetros de su rostro ―.No te imaginas lo que te he buscado.



Y antes de que Allegra reaccionará el rozó sus labios con los de ella en una tierna caricia. Ambos cerraron los ojos y se dejaron llevar en la magia de ese beso.