lunes, 23 de mayo de 2016

Máscara veneciana.Capítulo 4



Cinco años después

Allegra observaba a su hijo correr por los jardines de su casa en Londres y la invadía una hermosa felicidad. Cinco años atrás jamás hubiese imaginado que un final feliz sería posible para ella y su hijo, sintió un escalofrió sólo recordar los momentos vividos.

El embarazo había sido complicado desde su comienzo debido a la salud de Allegra. Los médicos le recomendaron que hiciera reposo absoluto hasta que diera a luz y ella no se negó no tenia las fuerzas suficientes ni quería preocupar a sus padres ni a Grayson. Verlos sufrir era una de las cosas que más le dolían por eso hizo todo lo posible para evitarles sufrimientos, algunos momentos del embarazo pensé que perdería a su hijo. Recordó el sexto mes cuando tuvo pérdidas y lloró ante el recuerdo.

Alessandro corría con el pequeño cachorro que su madre le compró el día anterior ya que tenía tiempo pidiéndole ese regalo pero por falta de tiempo no lo había hecho antes. Allegra manejaba una filial de las empresas de su padre en Londres y esto le llevaba mucho tiempo aunque le gustaba su trabajo tanto que se reía al pensar en como años atrás le deprimía la idea de estudiar economia.Mucho de su entusiasmo tenía que ver con su mejor amigo, Grayson, la acompañó desde su embarazo y luego en la universidad todavía la impresionaba verlo con traje y corbata.

Alessandro llamaba a gritos a su madre para mostrarle como jugaba con el cachorro.

―Mamá ven ―dijo el niño jugando en el césped.

―Ya voy cielo ―se acercó a él besándolo en la mejilla ―,te gusta mucho y tú a él.

―Si mamá ―y la abrazó mientras Allegra contenía las lágrimas.

Allegra y Alessandro entraron a la casa y su hijo subió con su niñera a darse un baño ella aprovecho para tomar una taza de té en su estudio cuando vio entrar a Grayson.

―Hola princesa.¿Cómo estás?.

―Bien Gray espero que esa enorme caja que está en tu auto no sea un nuevo regalo para tu ahijado ―dijo tratando de sonar severa.

―Y tú tienes que dejar que mime a mi ahijado como quiera, ven aquí y dame un abrazo que para ti también hay regalo ―y se abrazaron pero Gray sintió que algo no iba bien

―¿Qué pasa? ―Dijo apartándose para mirarla ―,¿Estuviste llorando?.

―Es que el sábado es el cumpleaños de Alessandro y recordé el embarazo ―ya no pudo contener las lágrimas.

―Princesa es lógico que te sientas así sufriste mucho. Todos hemos sufrido pero las cosas salieron bien y estamos felices tú hijo crece sano y fuerte, es inteligente sensible. No me estas contado todo.

―Grayson no te preocupes siempre me pongo así en estas fecha además mis padres no están me siento un poco sola es todo. En la empresa hubo algunos problemas como bien sabes ¿Cómo te fue en el viaje? ¿Conociste alguna belleza italiana? ―preguntó para no seguir hablando del tema.

―Buen desvió Allegra,está bien por ahora lo dejamos ahí. Me fue bien hay unos cuantos interesados en invertir en los nuevos hoteles es más hay un millonario interesado en invertir en un hotel en Cambridge.

―Pensé que llevaste los proyectos de instalar hoteles Cooper en Italia no al revés

―Invirtió en el proyecto de los hoteles en Italia pero insistió en que quería un hotel en Cambridge ni me preguntes porque se mostró totalmente reacio a contestar.

―¿Cómo se llama el señor misterioso? ―preguntó con entusiasmo.

―Benjamín Staci es el heredero del imperio Staci aunque suene redundante-rió y Allegra se le unió ―tiene treinta años y es soltero. Físicamente es alto, algo moreno y pelo y ojos negros.

―Por lo que veo fue amor a primera vista. Sabía que algún día Cupido te tocaría.

―Aguante a mi asistente personal todo el viaje hablando de ese hombre me sé su descripción de memoria Allegra ―dijo en tono serio como si le molestará que su asistente encontrara al italiano atractivo

―Ambar tiene derecho a admirar la belleza masculina no seas un ogro-él se levanto y miro hacia las ventanas ―. Gray mírame ¡Oh por dios estás enamorado de ella! ―y lo abrazó sonriendo.

―Se fija en todos menos en mi ¡lo puedes creer! No sé que voy a hacer princesa.

―Déjame ayudarte y verás como la tendrás rendida a tus pies.

―El italiano llega el viernes para empezar a arreglar todo.Se hospedará en Cambridge en una mansión cerca de tu casa. Allí organizaremos la reunión y después volaremos a Londres para firmar el contrato

―Te ayudaré con Ambar, yo me ocupo de ese italiano ya basta de sufrir por amor Gray ―dijo y su amigo sonrió.

Gray salió horas más tarde y Allegra se quedó pensando sin saber porque en Benjamín Staci.